Los conductores adolescentes se distraen con las “payasadas” de sus pasajeros
Más de una tercera parte de los conductores adolescentes que fueron encuestados por investigadores de la Universidad de California admitieron que han sido distraídos por pasajeros jóvenes mientras manejan. La distracción más común es ir hablando, gritando, discutiendo o haciendo mucho ruido, pero un 22 por ciento de los conductores adolescentes dijo que se había distraído por pasajeros que iban “payaseando” o “haciendo tonterías”. Algunos conductores incluso reportaron que sus pasajeros los distraían cuando “luchaban” y “bailaban” dentro del auto. Alrededor de un 7.5 por ciento de los conductores jóvenes dijo que algunos de los pasajeros los habían distraído intencionalmente. Ellos indicaron que sus pasajeros “me pegaron en la cabeza”, “me hicieron cosquillas”, “me pegaron en la cara” o “me dispararon con pistolas de agua”. Otras distracciones deliberadas incluyeron la intención de los pasajeros de controlar el coche, con acciones como “jugar con los espejos”, “jugar con los ajustes de mi cinturón” y “juguetear con cosas del auto como el radio o las luces de emergencia”. “Los adolescentes pueden pensar que este tipo de conducta arriesgada es emocionante y chistosa, pero las investigaciones muestran que está muy claro que los conductores adolescentes que conducen acompañados de pasajeros adolescentes tienen un mayor riesgo de chocar”, dijo Katherine Heck, especialista del Programa de Desarrollo Juvenil 4-H de UC Davis, quien co-dirigió el estudio. “Las distracciones que mencionaron los jóvenes conductores pueden ser la razón que los coloca en un alto riesgo”. Heck indicó que los resultados de la investigación pueden ayudar a los padres a entender la lo prevalerte que es para adolescentes conducir en medio de distracciones. Es importante que los padres se involucren cuando los adolescentes empiezan a conducir. Casi la mitad de los estudiantes que participaron en el sondeo dijeron que sus padres habían sido el recurso de más ayuda para que aprendieran a conducir. No obstante, el sondeo muestra que esta situación se puede mejorar. "Muchos padres parecen no estar enterados de las restricciones que se aplican al permiso de manejar de los conductores graduados, las cuales prohíben a los adolescentes conducir en compañía de sus amigos durante los siguientes 12 meses después de haber obtenido la licencia de conducir”, señaló Heck. “Sólo una cuarta parte de los adolescentes de nuestro sondeo que habían estado conduciendo durante menos de un año, nos dijo que sus padres no les dejaban conducir acompañados de amigos”. Investigadores del Programa de Desarrollo Juvenil 4-H realizan investigación sobre conductores adolescentes Heck trabajó junto con Carla Sousa, consejera del programa de Desarrollo Juvenil 4-H de Extensión Cooperativa de UC, en el condado de Tulare, para examinar las formas en las que los pasajeros jóvenes distraen a los conductores adolescentes. La coordinadora académica Ramona Carlos, los consejeros del 4-H John Borba, en el condado de Kern; Keith Nathaniel, en el condado de Los Ángeles y los consejeros jubilados David Snell, en el condado de Fresno y Joe Camarillo, en el condado de Madera, también participaron en el proyecto. Los investigadores entrevistaron a 2,144 estudiantes del último año de preparatoria en 13 diferentes planteles de California, durante la primavera y el otoño de 2006. Se eligieron escuelas de diverso tamaño y estudiantes de diferentes niveles socio-económicos. Cuarenta y dos por ciento de los participantes eran anglosajones, 38 por ciento latinos, 6 por ciento afroamericanos, 12 por ciento asiáticos o isleños del Pacífico y 3 por ciento indígenas nativos estadounidenses. Las chicas mostraron una tendencia ligeramente mayor que los varones a reportar que se distraían mientras conducían. Pero no se halló diferencias significativas entre los grupos raciales o étnicos o entre las escuelas urbanas, rurales o suburbanas, respecto al porcentaje de jóvenes que reportaron distracciones. Sin embargo, los estudiantes de escuelas en zonas de bajos recursos se mostraron mucho menos inclinados a reportar distracciones por parte de los pasajeros. Los conductores jóvenes que dijeron haber sido distraídos mientras conducían mostraron también mayor tendencia a reportar que habían conducido después de haber bebido, que habían chocado un coche o viajado con un conductor peligroso. “Estos hallazgos sugieren que las conductas de manejo de alto riesgo de los jóvenes tienden a agruparse”, dijo Sousa. “Algunos de los jóvenes conductores que dijeron haber sido molestados por sus pasajeros, podrían también causar distracciones cuando viajan en el auto de alguien más”. Los adolescentes que conducen acompañados de amigos tienen un mayor riesgo de accidentes Los estudios han demostrado que cuando los conductores adolescentes transportan a pasajeros adolescentes, tienen un mayor riesgo de chocar. Una evaluación de los accidentes fatales en los que se vieron involucrados choferes de 16 y 17 años de edad que no llevaban a un adulto en el coche, reveló que más de la mitad llevaba a un pasajero menor de 20 años. En el 2000, un 63 por ciento de las muertes de pasajeros entre los 13 y 19 años ocurrió cuando otros adolescentes conducían. El riesgo de un accidente se incrementa aún más cuando el chofer adolescente conduce acompañado de dos o más pasajeros adolescentes o de adolescentes varones. “Estas estadísticas son el motivo por el que muchos estados, inclusive California, otorgan licencias de conducir provisionales a los adolescentes que conducen por primera vez”, manifestó Sousa. Pero los pasajeros adolescentes no son las únicas distracciones peligrosas. En general, casi el 21 por ciento de los conductores jóvenes reportaron haber tenido un accidente mientras conducían. De esos, un 11 por ciento citó como razón el uso del teléfono celular, ya sea por parte del conductor adolescente o por el conductor del otro vehículo. Las razones por las que un conductor adolescente enfrenta riesgos son dos, de acuerdo con Heck. Los adolescentes tienen menos experiencia detrás del volante y su cerebro no se ha desarrollado completamente. “En la mayoría de los adolescentes, sus cerebros simplemente no han madurado hasta el punto de que puedan controlar sus impulsos”, dijo Heck. “El desarrollo del cerebro típicamente continua a través de la adolescencia y después, particularmente cuando se trata del circuito que controla la conducta”. Un porcentaje significativo de adolescentes conduce sin licencia o permiso El proyecto de investigación de Desarrollo Juvenil 4-H también analizó la incidencia de adolescentes que manejan sin licencia. El sondeo reveló que más del 12 por ciento de los adolescentes generalmente conducen a pesar de que no tienen licencia o permiso para hacerlo. Un 57 por ciento de los conductores sin licencia encuestados eran varones y un 67 por ciento de origen latino. La mayoría asistía a una escuela donde los estudiantes provenían de familias con bajos recursos económicos. Los alumnos que no tenían una licencia o permiso para conducir ofrecieron a los investigadores una serie de explicaciones, como el no tener acceso a un auto, el costo asociado con conducir o no tener permiso de sus padres para manejar. Los conductores sin licencia tendían a dar como razón el hecho de ser indocumentados y quienes no conducían se inclinaban a decir “simplemente porque no quiero”. El Programa de Desarrollo Juvenil 4-H, que administra Extensión Cooperativa de UC en California, provee a los jóvenes las oportunidad de desarrollar sus aptitudes de liderazgo y aprendizaje con actividades prácticas en una amplia variedad de tópicos. Los académicos que supervisan el programa también llevan a cabo investigaciones sobre desarrollo juvenil. (diciembre de 2007) |