Skip to content
University of California Agriculture and Natural Resources
November 22, 2009
Find people Find information A to Z Site map Feedback Español

Aumenta el interés en las moras en California

Día de la zarzamora y el arándano en el Centro
Kearney de Investigación y Extensión cerca de Parlier.

Entre las frutas y verduras, las moras son como el vino fino. Recomendables como saludables, de interés al paladar sofisticado y fáciles de vender a un precio alto, los arándanos (blueberries), las zarzamoras (blackberries) y las frambuesas (raspberries) atraen aun más el aprecio de nutricionistas, granjeros y aficionados a la cocina.

En su libro de gran éxito, “La nueva revolución dietética”, el difunto Dr. Robert Atkins declara: “¡Las moras son lo mejor!” El guru de los dietistas, el Dr. Nicholas Perricone observa: “Las moras son una alternativa a los alimentos azucarados…ideal y deliciosa”.

Atkins y Perricone concentran su enfoque en el contenido relativamente alto en nutrientes y bajo en azúcar de las moras. Sin embargo, las moras están repletas de beneficios adicionales a la salud. Sheri Zidenberg-Cher, especialista en nutrición de Extensión Cooperativa de la Universidad de California, precisa que la atención reciente prestada a las moras ha sido en cuanto al posible papel que puedan jugar en la prevención del cáncer y de enfermedades del corazón.

“Estas frutas contienen niveles altos de sustancias químicas propias de las plantas, incluyendo compuestos fenólicos como los flavonoides”, precisa Zidenberg-Cher. “Algunos estudios han reportado que las moras contienen un nivel alto de actividad antioxidante, la cual se han encontrado ligada a los niveles de compuestos fenólicos en esta fruta”.

Las moras no son una fruta económica

A pesar de lo saludables que son, el costo de las moras, comparado al de otras frutas y verduras, puede disuadir a algunos consumidores.

“La persona promedio no pagará $3.50 por una caja pequeña de moras”, apunta John Clark, cultivador de frutas de la Universidad de Arkansas en una reunión reciente en California acerca de los arándanos.

Sin embargo, señala este cultivador que muchas personas aparentemente están dispuestas a gastar $3.50 en una cajetilla de cigarrillos o en una caja de galletas.

“El porcentaje de personas de ingresos bajos que comen moras aumentará cuando adquieran más información acerca del producto”, precisa Clark.

Los cultivadores en California están contando con que los consumidores comprarán un producto aún más costoso. Su objetivo es cosechar las moras cuando no haya fruta disponible de otras zonas del país, donde se cultiva la mayoría de las moras. A lo largo de los meses de invierno, un envase de 4.4 onzas de moras cultivado en granjas de clima templado en la costa central y en el sur de California cuesta de $6 a $7 en los supermercados y de $4 a $5 en los mercados de granjeros, según Mark Gaskell, asesor de granjas pequeñas en Santa Barbara.

“El precio al mayoreo de arándanos orgánicos no ha bajado de $30 desde octubre y ahora ha llegado a $47 por una caja de 3.5 libras”, apunta Gaskell. “Y los encargados de compras siguen pidiendo más”.

En 1980, los estadounidenses consumieron en promedio menos de una quinta parte de una libra de arándanos cada uno. Para el año 2004, su consumo había aumentado a media libra, según el Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. El consumo de fresas ha aumentado rápidamente, de menos de dos libras por persona anualmente en 1980 a casi cinco y media libras en el 2004. (El consumo de moras continúa a niveles muy bajos en relación a muchas otras frutas, como las manzanas, cuyo consumo es de 43 libras por persona anualmente y las naranjas, cuyo consumo es de 90 libras por personas cada año.)

Es posible que los granjeros a pequeña escala encuentren el éxito en el cultivo de moras

El consumo limitado pero creciente de moras ofrece oportunidades excelentes a los granjeros a pequeña escala. A pesar de que la mayoría de las moras en los EE.UU. se cultivan en el noroeste del país en estados que colindan con el Océano Pacífico y se ponen en venta durante los meses del verano, investigaciones de la UC demuestran que algunas de las variedades oriundas del sureste de los Estados Unidos, como la Southern highbush, pueden producir moras de la más alta calidad en California en la primavera, antes de que el mercado quede saturado por fruta de fuentes tradicionales.

Sin embargo, el cultivo de las moras presenta retos difíciles que no se limitan a las púas de los tallos de algunas de las variedades. Resulta costoso lograr que se establezcan las moras, requieren de vigilancia intensiva del pH de la tierra, la cosecha requiere un nivel alto de mano de obra y su envío exitoso es también difícil.

Muchos de los retos están siendo encarados por asesores agrícolas de Extensión Cooperativa de la UC por todo California. Manuel Jimenez, asesor de granjas a pequeña escala en el condado de Tulare, es uno de los pioneros en la investigación de moras en California. Hace ocho años inició sus investigaciones en diferentes variedades de moras en el Centro Kearney de Investigación y Extensión cerca de Parlier que con el tiempo han llegado a incluir 52 tipos. Cada año dirige uno de los “Días de las moras” que atrae al mayor número de participantes, incluyendo a conferencistas y granjeros de todo el estado de California, de muchos lugares en los Estados Unidos y de otros países. Jimenez ha logrado aislar cuatro o cinco variedades de arándanos de los que dice “no son perfectos” para el Valle de San Joaquín, pero que ya casi llegan a serlo.

Los granjeros en el “Día de las moras” en mayo fueron invitados a examinar el cultivo de moras y probar la fruta para encontrar variedades con moras grandes, llenas de sabor, de color claro y con un sabor fresco, características populares con los consumidores. Otros atributos que buscan los cultivadores son la madurez temprana, para poder aprovechar la mejor época para su mercadeo; moras que crecen en la zona exterior de la planta, facilitando su cosecha; y tallos que se separan con facilidad al ser cosechada la fruta, dejando una cicatriz pequeña y seca.

Una sección de 35 variedades de zarzamora cultivadas en Kearney brindó opciones adicionales a los cultivadores. Aún más delicadas, generalmente es más difícil encontrar zarzamoras en los supermercados. Sin embargo, el incremento en producción en México está logrando aumentar la posibilidad de que los consumidores encuentren la textura y sabor únicos de la zarzamora en el departamento de frutas y verduras del supermercado local.

“Si se considera la disponibilidad por todo el año y se agregan los antioxidantes, se obtiene el éxito”, apunta Clark, cultivador de fruta.

Investigaciones adicionales de la UC acerca de las moras

  • Don Merhaut, especialista con base en la UC Riverside, ha reunido tres años de datos recabados del cultivo de arándanos cerca de Irvine y de Riverside. “En Irvine, las plantas son de hojas perennes; en Riverside, dejan caer sus hojas de un año a otro”, precisa. De sorprender es que se ha encontrado que los topos tienden a comerse únicamente ciertas variedades. “No sé cómo diablos saben reconocer un tipo de mora de la otra”.

  • Mark Gaskell, el asesor de granjas mencionado anteriormente quien trabaja con granjeros a pequeña escala en los condados de Santa Barbara y San Luis Obispo, está poniendo a prueba diferentes variedades para encontrar las que están listas para ser cosechadas cuando los precios están en su apogeo. “En la costa central, nuestros cultivadores están cosechando desde octubre, a lo largo del invierno y hasta junio”, apunta. Gaskell está analizando también el uso de invernaderos de aros conocidos en inglés como ‘hoop houses’ para lograr la producción del cultivo en las temporadas más oportunas y tiene otras pruebas de campo con frambuesas, zarzamoras, grosellas (currants) y grosellas espinosas (gooseberries).

  • Todos los aspectos de la producción de la frambuesa y la fresa han llegado a formar parte de las investigaciones de Mark Bolda, asesor de granjas de Extensión Cooperativa en los condados de Santa Cruz, San Benito y Monterey. El riego, la poda, el control de plagas y enfermedades y el abono son todas actividades en las cuales los granjeros locales necesitan de su apoyo. Bolda es coautor de un reporte acerca de los costos del cultivo de frambuesas frescas para mercadeo.

  • Carlos Crisosto, especialista en la poscosecha con base en Kearney, está en proceso de comparar la durabilidad y requisitos para el almacenamiento de diferentes variedades de arándanos. Está además dirigiendo pruebas para determinar si el riego controlado aumenta la concentración de los saludables antioxidantes en los arándanos.

(junio de 2006)

Archivo de artículos especiales