Skip to content
University of California Agriculture and Natural Resources
November 22, 2009
Find people Find information A to Z Site map Feedback Español

Mariposa
Las mariposas moteadas de la Bahia abundan en zonas donde se permite el pastoreo.

Extensión Cooperativa contribuye al retorno del pastoreo en pastizales de la zona de la Bahía de San Francisco

Pareció ser una buena idea a los conservacionistas: las praderas recobrarían su gloria de antaño si se sacaba al ganado de las praderas que compraron para preservarlas.

Sin embargo, las zonas silvestres en California han cambiado mucho en los pasados 200 años, cambios que han resultado ventajosos en lugares donde no hay pastoreo a plantas no originarias del estado que compiten con las plantas nativas.

Sheila Barry, asesora agrícola de recursos naturales de Extensión Cooperativa de la Universidad de California ha investigado la evolución moderna de las praderas de California y técnicas de bajo impacto para el manejo de las mismas. Trabaja estrechamente con administradores de tierras en la zona de la Bahía de San Francisco, donde se está volviendo a surgir el uso de pastoreo para el manejo de pastizales.

Una gran ventaja del uso de pastoreo en las praderas es la prevención de la acumulación de exceso de material orgánico seco que podría alimentar fuegos, explica Barry. Sin embargo, ella considera que es una mayor motivación la mejora del hábitat de especies amenazadas y en peligro de extinción, tales como la rana patiroja, la salamandra tigre Californiana, el búho occidental de madriguera y el águila dorada.

Hasta los insectos se benefician del uso del pastoreo. Barry considera que la mariposa moteada de la Bahía (Bay Checkerspot Butterfly) es un ejemplo perfecto de los beneficios resultantes de permitir al ganado alimentarse de los pastizales.

“Es un caso clásico”, observa. “Las únicas poblaciones que quedan de esta mariposa son en tierras de pastoreo. En zonas que fueron apartadas para la conservación y donde se eliminó el pastoreo, han desaparecido las poblaciones de mariposas”.

Es larga la historia del pastoreo en California

En épocas prehistóricas, los bisontes, camellos, mamut, perezosos, mastodontes y ganado sobrevivía alimentándose de las plantas nativas. Cuando se extinguieron estos herbívoros de gran tamaño hace aproximadamente 10,000 años, ciertas especies de antílopes y alces, como los berrendos, venados de cola negra, osos grises y mamíferos pequeños continuaron teniendo un impacto en las praderas en California,  

El descubrimiento de oro en 1848 provocó una explosión en la población del estado que trajo consigo el deseo de comer carne. La industria ganadera disfrutó de una prosperidad repentina. Con el incremento en pastoreo y al volverse común los viajes a lugares remotos, las plantas no originarias, la mayoría provenientes de Europa, llegaron a dominar en los pastizales en California. Actualmente, apenas 5 por ciento de las plantas en las praderas son nativas. 

“Las plantas europeas son muy prolíficas y muy competitivas”, precisa Barry. “Quitar a los animales de pasto domesticados no las elimina”.

Los primeros granjeros, posiblemente instintivamente, empezaron a controlar a su ganado con una combinación de cercas, colocación de abrevaderos y piedras de sal para dispersar el ganado por la pradera. Esto ayudó a controlar las especies de plantas exóticas más problemáticas.

“No sabemos si los granjeros realmente comprendían todos los beneficios de estas costumbres, pero ahora reconocemos lo que se puede lograr cuando se controla cuidadosamente el pastoreo con estas y otras técnicas”, apunta Barry.

En la década de los 1990, organizaciones y grupos ambientalistas y a favor de la conservación se alarmaron por el mal manejo de praderas por exceso de pastoreo, plantas aplastadas y erosión en las colinas. Se esforzaron por comprar pastizales y eliminar al ganado. Sin embargo, no buscaban lo que resultó: paisajes llenos de hierbas poco atractivas como el carrizo de las Pampas, zumaque venenoso y calafate que fácilmente alimentarían incendios forestales. En colaboración con Extensión Cooperativa de la UC, la Federación de California de Agencias Agrícolas, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, el Servicio de Conservación de Recursos Naturales y varios consultores, los grupos empezaron a desarrollar un plan para la reintroducción del pastoreo. Se espera que el grupo conservacionista Midpeninsula Open Space District permita el pastoreo esta primavera en sus 5,000 acres de praderas en el condado de San Mateo.

El pastoreo ya se está usando en tierras públicas de la zona de la Bahía de San Francisco

Este no es el primer ejemplo del uso de pastoreo en terrenos públicos. El Distrito Oriental de Parques de la Zona de la Bahía es propietario y administrador de 100,000 acres. En 60,000 de las acres, se alimentan de los pastos unas 7,000 cabezas de ganado. Hay ganado pastando también en el Refugio Silvestre Nacional de la Bahía de San Francisco en Fremont y en tierras alrededor de los reservorios de San Antonio y Claveras que pertenecen a la Comisión de Servicios Públicos de San Francisco.

EL impacto del pastoreo se limita controlando la época en que se usa y la intensidad, especialmente en zonas sensibles. La distribución del ganado se controla con el agua, alimento suplementario y sal que se les provee. Barry ha estado colaborando en un proyecto de investigación patrocinado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) con otros asesores y Mel George, especialista en pastoreo de la Universidad de California, para conocer mejor la efectividad del uso de la distribución del pastoreo para apoyar de objetivos de administración de recursos. El proyecto, conocido como “Vacas en el espacio”, se vale de collarines de establo que tienen un sistema de posicionamiento global (GPS por sus siglas en inglés) para vigilar ganado en pastizales en el Centro de Investigación y Extensión Sierra Foothill en Browns Valley, en el condado de Yuba.

Barry reconoce que los esfuerzos de los granjeros a lo largo de los años de implementar métodos conservacionistas de administración de tierras han demostrado los beneficios del pastoreo para el control de la vegetación y la preservación de hábitats silvestres en tierras públicas.

“Estas agencias de administración de tierras están conscientes del impacto total del uso del pastoreo en el ecosistema”, apunta Barry, “al igual que lo han estado los granjeros por décadas”.

(febrero de 2007)

Archivo de artículos especiales