![]()
Extensión Cooperativa de la UC ayuda a los agricultores a reducir el uso de fungicidas en el valle de San Joaquín
Cuando un grupo muy pequeño de viticultores del valle de San Joaquín usan un nuevo Índice de Evaluación de Riesgo (RAI por sus siglas en inglés) pueden reducir el uso de fungicidas en sus viñedos por 1 millón de libras anuales, según reportes agrícolas. La reducción marcada de rocío de fungicidas y la disminución resultante del arrastre de pesticidas y de la contaminación ambiental son ejemplos excelentes de los beneficios que pueden aprovechar los agricultores al emplear técnicas de control de plagas, basadas en la investigación científica. Esta herramienta para el control integrado de plagas (IPM por sus siglas en inglés) trata con la cenicilla polvorienta, la principal enfermedad de las uvas. El fungicida más común para controlarla es el azufre, pero hay muchos otros fungicidas disponibles en el mercado. Usualmente los agricultores aplican fungicidas según un calendario programado, empezando generalmente unas dos a tres semanas después del brote, es decir cuando empiezan a crecer los retoños verdes después de que la vid ha estado en período de latencia durante el invierno; y luego cada 7, 10, 14 ó 21 días, según el producto. El clima determina la necesidad de un tratamiento con fungicida Sin embargo, investigaciones de la Extensión Cooperativa de la UC han mostrado que la cenicilla polvorienta es un problema sólo bajo condiciones climatológicas muy precisas. "Después del brote, debe haber tres días seguidos con una temperatura que oscile entre los 70 y 85 grados Fahrenheit durante por lo menos seis horas continuas", precisa Stephen Vasquez, asesor de viticultura de Extensión Cooperativa de la UC en el condado de Fresno. "Este año, tuvimos dos días de clima óptimo y luego, el tercer día, estuvo nublado y la temperatura más calurosa fue menor de los 70 grados, por lo que el RAI no entró en efecto y los agricultores no tuvieron que rociar". Tener que prestar atención al clima resultó ser un inconveniente para los ocupados agricultores, por lo que Vasquez y George Levitt, también asesor de viticultura en el condado de Madera decidieron encargarse de esto. Vasquez tiene una red de nueve estaciones climatológicas en los condados de Fresno y Madera que monitorean la temperatura. Un programa de computadora desarrollado por el IPM de la UC calcula un índice del 0 al 100 diariamente para cada sitio y la presenta en el sitio web de la IPM de la UC, http://www.ipm.ucdavis.edu/TOOLS/. Los agricultores pueden revisar el índice en este sitio para saber de inmediato si las condiciones son propicias para el desarrollo de la cenicilla polvorienta. Si no lo son, pueden dejar guardado su equipo rociador. Leavitt y Vasquez llevan tres años de dar clases cada primavera para enseñar a los agricultores acerca de la biología y el control de la cenicilla polvorienta, las leyes acerca del uso de fungicidas y cómo usar el modelo RAI. Los agricultores se sienten más a gusto con el sistema "El punto que enfatizo", dice Leavitt, "es que van a sentirse incómodos el primer año que usan el programa. Comprendo su sentir; yo me sentí incómodo el primer año. Si se sienten intranquilos, les digo que nos llamen por teléfono. Para eso estamos los asesores agrícolas". Los cultivadores de Sun-Maid Raisin of California, una cooperativa que representa aproximadamente un tercio de los productores de uvas pasas en los condados de Fresno, Madera, Tulare, Kern y Kings han apoyado el índice de riesgo de la cenicilla, desarrollado por la UC "Este es el tercer año que ofrecemos a los agricultores seminarios dedicados al control de la cenicilla polvorienta con el sistema de la UC", observa Joe Kretsch, representante de servicios técnicos de Sun-Maid. "Es la manera científica, comprobada de mejorar al máximo la eficiencia del uso de fungicidas. La idea es lograr que los agricultores apliquen el fungicida teniendo en cuenta la presión de la enfermedad, en vez de simplemente seguir un calendario". Un cálculo de la industria determinó que si 25 por ciento de los agricultores de uvas pasas usaron el modelo de la UC en el 2003 y si generalmente usaban tratamientos de azufre, no se hubieran aplicado durante esa estación hasta 1 millón de libras de azufre para tratar la cenicilla polvorienta. "La mayoría de nuestros agricultores están bastante satisfechos", apunta Kretsch. "Entre más lo usan, más cómodos se sienten". Esta nueva herramienta representa un ahorro de costos considerable Apunta Vasquez que un agricultor que cultive 40 acres de uvas puede ahorrar hasta $667 al eliminar una aplicación de fungicida. (El costo de aplicar fungicida a 40 acres varía de $128 a $667, dependiendo del producto que se use.) En el 2003, muchos agricultores eliminaron tres aplicaciones en el inicio de la temporada y en el 2004, la mayoría eliminó dos. "Esta primavera, para el 1º de abril, la mayoría de los viñedos ya tenían casi cuatro pulgadas de crecimiento, pero los agricultores no deben aplicar nada para la cenicilla polvorienta", precisa Vasquez. "El índice RAI todavía no ha sido activado, pero sospecho que lo será al terminar esta serie de tormentas más recientes. Los agricultores deben tener listos sus rociadores". El índice también se usa en otras partes del estado. Sin embargo, en algunos de los valles de menor extensión cuyo terreno varía mucho, como en el condado de Lake, los asesores recomiendan que los agricultores vigilen ellos mismos el clima en sus propios viñedos para determinar el mejor momento para aplicar el fungicida. La compañía Sun-Maid, la Asociación de Negociaciones de la Pasa (Raisin Bargaining Association) y el Grupo Técnico de Viticultura del Valle de San Joaquín (San Joaquin Valley Viticulture Technical Group) apoyan el programa con los fondos para recalibrar anualmente las estaciones climatológicas de los condados de Fresno y Madera. (abril de 2005) |